8 nov 2007

La automedicación

Gabriel era un niño de cinco años. Como todos los infantes de su edad era muy carpetazo e hiperactivo. Pasa todo el día de aquí para a allá, descubriendo cosas y tocando todo. Su madre, a veces se preguntaba como el niño podía rendir tanto.

Pero de pronto, Gabriel comienza a cambiar. No quería comer y estaba decaído, como sin ánimos y no realizaba tantas actividades como antes. Su madre cada día se preocupaba más, conforme se iba alargando esta situación.

Sus allegados le decían que eso tenía que ser parásitos, algo muy común a esa edad. La madre, ante la sugerencia, le da un desparasitante, indicado por una vecina que ya se lo había dado a uno de sus hijos.

Sin embargo la situación no cambio. Al contrario, Gabriel empezó tener fiebre, dolores de cabeza y vómitos. Viendo como la situación empeoraba, la madre decide llevar al menor al hospital.

Gabriel, inmediatamente fue ingresado y más tarde diagnosticado con dengue clásico. El dengue estaba un poco adelantado por la tardanza de la madre en llevarlo al médico. Aún así, Gabriel fue puesto bajo tratamiento y se recuperó.

No obstante, es importante que ante síntomas que no conocemos o creemos conocer acudamos donde un experto y no nos mediquemos nosotros. Esta historia terminó, satisfactoriamente, pero este no siempre es el caso. Así que reflexiona

Escrito por
Elianny Encarnación

No hay comentarios: